Por qué la tristeza está incorporada intencionalmente al diseño de las redes, Lovink
Cuál es la intención al integrar la tristeza y la melancolía en las redes sociales y plataformas digitales?
La integración de la tristeza y la melancolía en las plataformas digitales no es un error de funcionamiento, sino un objetivo deliberado del diseño algorítmico destinado a la manipulación del comportamiento y el mantenimiento del compromiso del usuario.
Según Geert Lovink, las intenciones principales detrás de este diseño son las siguientes:
- Producción de una «frustrante satisfacción»: El propósito último de diseñar la tristeza es, en palabras de Paul B. Preciado citadas por el autor, generar un estado de satisfacción que sea intrínsecamente frustrante. Esto mantiene al usuario en un ciclo constante de búsqueda de validación que nunca se completa del todo.
- Explotación de emociones negativas personalizadas: Lovink sostiene que plataformas como Google y Facebook han descubierto que es más fácil utilizar y manipular las emociones negativas que las positivas. Por ello, el sistema tiene como objetivo encontrar formas personalizadas de hacer que cada usuario se sienta mal, ya sea a través de la comparación social o la exposición a contenidos que generen inseguridad.
- Fomento de la dependencia y la subordinación: El diseño de las redes sociales coloca al usuario en una posición estructuralmente humillante. Al basar el estatus social en métricas cuantificables como seguidores o «me gusta», se crea una ansiedad constante por la clasificación. Cuando la clasificación es baja o los estímulos fallan, surge una tristeza técnica que empuja al usuario a verificar febrilmente sus actualizaciones para intentar «recuperar» su posición social.
- Sustitución de la melancolía reflexiva por la «tristeza técnica»: A diferencia de la melancolía clásica, que permitía la contemplación y el retiro del mundo para reflexionar, la tristeza tecnológica está diseñada para atrapar al alma en un «perpetuo ahora». Esta tristeza es «fría» y no permite el luto ni la reflexión profunda, obligando al sujeto a permanecer conectado y distraído en lo social para evitar el vacío existencial.
- Diseño de la ansiedad como motor de interacción: Elementos específicos como el «doble check» azul de WhatsApp o las «rachas» de Snapchat (Snapstreaks) están diseñados para provocar celos, sospecha y una obligación mutua de interacción constante. Estas funciones convierten la comunicación en una carga psicológica que genera desesperación en línea cuando no se recibe una respuesta inmediata.
En conclusión, la tristeza en el entorno digital es un mecanismo de control psicopolítico. Se integra para que el usuario, sintiéndose socialmente torpe o insuficiente, continúe consumiendo y produciendo datos en un intento infinito de aliviar el malestar que la propia plataforma ha diseñado para él.
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