Geert Lovink, entrevista

 Fragmentos extraídos de una entrevista efectuada a Geert Lovink por Jorge Fontevecchia, publicada el 30-11-2024 23:55:

"—En el capítulo primero de “Tristes por diseño” usted dice: “Lo que está colapsando es la imaginación de una vida mejor”, y es lo que vemos en las generaciones más jóvenes que no tienen una perspectiva de tener una vida mejor a la de sus padres. ¿En qué medida el capitalismo de plataformas, como lo llama Nick Srnicek, tiene que ver con esta falta de perspectiva?

—La particularidad del problema de la falta de perspectiva es que las aplicaciones en tu teléfono, cuando estás en el autobús, en el metro, cuando estás en casa, cuando estás cansado en la cama, son muy, muy limitadas y se han vuelto tan atractivas, tan llenas de energía y demandan tanto tiempo. A cada rato vuelves a sentir curiosidad, y quieres enterarte de las últimas actualizaciones de cómo están tus amigos, qué están haciendo, o lo que sea. Esto está quitando mucha energía y tiempo de atención a las preguntas de qué otras cosas podríamos hacer con las computadoras, laptops y teléfonos inteligentes. Eso es mucho más creativo, menos basado en robar tu tiempo y sugerirte todos estos anuncios, confrontarte con todos estos bots maliciosos y demás. Pero la pregunta es, ¿cómo podemos abrir este entorno nuevamente, para aplicaciones mucho más pequeñas y más centradas en tareas, en las que de alguna manera nos libremos de la idea de que una plataforma va a aportar todas las soluciones? Este es el problema del que tenemos que deshacernos. Necesitamos, por así decirlo, que las mil flores vuelvan a florecer, y el teléfono puede hacerlo sin duda. Esto no supondrá fragmentar ni crear una nueva forma de invisibilidad o problemas similares. Pero por el momento, tenemos estos problemas también en estas plataformas centralizadas. La idea de la sobrecarga de información y la navegación seguirán estando presentes, pase lo que pase."

(...)

"—En el libro usted dice que en la actual era de neoliberalismo tardío y populismo de derechas, la ideología se asocia con el mercado, no con el Estado, que se ha retirado a la esfera de la seguridad del mercado, ¿cuánto tienen que ver con esta cuestión el paradigma de Silicon Valley, los capitalistas de riesgo y el monopolio de las empresas tecnológicas?

—Vemos que se está produciendo un cambio allí, porque en las primeras décadas esto se consideraba simplemente capitalismo. Se consideraba que las corporaciones privadas crean nuevos mercados, de hecho, también con sus plataformas crean metamercados, por así decirlo. Al menos ellos mismos afirmaban que estaban creando estos nuevos mercados de bienes, servicios, información, incluso hasta los sitios de citas cuando se vuelven muy personales e íntimos. En realidad, estamos hablando de todos los niveles de la vida humana y la sociedad en términos de creación de mercados. Con el ascenso de Elon Musk, y ahora la segunda administración de Trump, realmente estamos entrando en una nueva fase, que se podría decir, ya ha iniciado Xi Jinping hace bastante tiempo, y es que estas herramientas y tecnologías, las plataformas, desempeñarán cada vez más un papel controlador y decisivo a nivel del propio Estado. Y el Estado ya no actúa simplemente como facilitador o como regulador. Lo sabemos. Pero el Estado siempre está un poco atrasado, es el último. La gente siempre está bromeando sobre que todavía usan máquinas de fax y demás. El Estado a menudo no tiene tantos recursos financieros, así que siempre está un poco atrasado. Sin embargo, veremos en los próximos años un Estado completamente diferente en funcionamiento. Pero no es que el Estado sea necesariamente más innovador, y mucho menos, más creativo o autónomo o algo así. No. Será el Estado mismo que se convertirá en una plataforma. Hay muchos indicios de por dónde podría ir esto. Hay algunos ejemplos hilarantes y trágicos como El Salvador y los ejemplos de bitcoin que hay allí. Todo puede salir trágicamente mal y lo hará. Pero este tipo de ideas de libre mercado pueden apoderarse del núcleo del propio Estado, incluyendo la moneda y el presupuesto, etcétera. En ese nivel estamos en este momento."

(...)

"—Desde su perspectiva, ¿qué sucede con la indignación, la crispación que vemos en redes sociales, que clausuran el debate razonable y al mismo tiempo, los perfiles virtuales funcionan como máscaras, dan la posibilidad de esconderse detrás de la pantalla y permiten expresar esa crispación de maneras que no sucederían en un encuentro cara a cara, sin el anonimato que permiten?

—Vengo de Europa, y allí tenemos que ser muy cautelosos porque es muy fácil en este contexto volver a caer en lo que yo llamo el “romanticismo europeo offline”. Esta idea de que si apagas el teléfono y dejas a un lado tu laptop tendrás tiempo y podrás encontrarte con tus amigos y familiares, tendrás una vida más equilibrada y, en general, serás más feliz. Uno de los problemas de esto es que la vida urbana moderna y ajetreada requiere mucha coordinación de las personas. La gente viaja largas distancias, están lejos de sus hijos, de sus seres queridos, tienen que viajar durante horas, por eso el teléfono también se está convirtiendo en una herramienta de coordinación muy vital para sobrevivir. La vida ya es bastante difícil debido al aumento de los precios, a los inmuebles inasequibles, etcétera. Hay tantos problemas cotidianos a los que la gente se enfrenta, el desempleo, por no hablar de todas las catástrofes que se están produciendo debido al cambio climático y demás. Y en medio de todo eso, este teléfono, que ahora es un dispositivo muy personal, está con nosotros. La idea de que las personas tendrán de alguna manera una vida plena y mejor si simplemente apagan el teléfono es completamente inalcanzable para la gran mayoría de las personas. Así que soy muy cauteloso a la hora de abordar ese tema. Dicho esto, por supuesto que es vital que entendamos cómo estos algoritmos, plataformas y aplicaciones nos influyen. También trabajamos activamente en América Latina, en Europa, en muchas partes del mundo en alternativas viables que sean menos extractivas, que roben menos nuestros datos, que sean menos invasivas y manipuladoras en términos de publicidad y manipulación política. Eso es posible. Pero no creo que sea posible simplemente decir olvídenlo y tengan una vida feliz fuera de línea."

Fuente: https://www.perfil.com/noticias/periodismopuro/geert-lovink-el-estado-mismo-sera-una-plataforma-por-jorge-fontevecchia.phtml

En la página está el reportaje completo en video


Comentarios

Entradas populares